viernes, 7 de agosto de 2015

Cobrar o no cobrar... Esa es la cuestion...

By Lucia del Mar

Este es un tema muy debatido con acuerdos y desacuerdos y varios argumentos a favor y en contra. Entre los que están en contra de cobrar podemos leer  que el trabajo espiritual no se cobra, que un tarotista tiene un don y no debe cobrar por ello; que los tarotistas son seres iluminados que reciben mensajes de Dios y/o espíritus y que no debe cobrar por los mensajes divinos.  Entre los argumentos  a favor… bueno algunos dicen que se debe hacer un intercambio energético, otros que no pagar genera mal karma, pero mmmm…

Veamos primero la definición de don, y la diferencia entre un tarotista y un cartomante:
DON1 s. m.
1   Cualidad o habilidad para hacer una cosa: tiene un don especial para la pintura.
2   Regalo o cosa que se da voluntariamente en señal de agradecimiento o afecto. dádiva, presente.
3   Según el cristianismo, bien material o inmaterial que Dios otorga a una persona para que pueda ejercer más fácilmente sus virtudes espirituales: fidelidad, valentía, nobleza de corazón, misericordia, sabiduría o prudencia son dones de Dios.


Tomaremos como referencia la primera definición, que nos habla de una gracia o habilidad. En términos generales un actor, pintor, escultor, futbolista también tiene dones. De hecho cualquier persona buena en su profesión lo tiene, porque se ha formado. Si bien es cierto que algunos tienen más facilidad o se presenta cierta naturalidad al momento de poner en práctica sus habilidades, también es cierto que las mismas deben ser cultivadas y pulidas a base de tiempo en práctica y estudio; porque de que sirve al músico su don si jamás ha tocado un instrumento y no sabe como funciona.

Quien no ha estudiado, quien solo toma las cartas y puede ‘ver’ o captar información independientemente del significado de las mismas o que las usa como vehículo para desatar un fenómeno de videncia no es un tarotista, sino un cartomante. Y aunque no haya estudiado dedica de su tiempo y energía en cada lectura.

Un tarotista es la persona q interpreta el mensaje de las cartas en base significados establecidos, adicionando su intuición y experiencia personal. Al igual que en otras profesiones, el tarotista se ha formado. La habilidad de leer las cartas debe ser aprendida ya que cada arcano tiene un significado general pre-establecido y universal  y,  sin embargo con conocerlos no basta. También debe aprender a volcar el significado de cada arcano a la situación presente o cuestión, debe entender las combinaciones, los mensajes ocultos y descifrar un sinfín de símbolos según el mazo de tarot que haya elegido. Muchos aprenden mancias y disciplinas complementarias para dar una lectura mas completa, como astrología, kabbalah, numerología… De cada una de estas habilidades que va sumando algunas,  son costosas de aprender y mas allá del dinero invertido, podemos notar el tiempo, tiempo que no se recupera y que generalmente quitamos de nuestras horas libres que a veces son pocas.

Entonces, el tarotista no es ningún ser divino, es un ser humano que ha estudiado, que inevitablemente hace a veces consejero y, porque no, un poco terapeuta, porque existe el tarot terapéutico y también tiene una formación en psicología. Con todo el tiempo y dinero que ha invertido en cultivar su ‘don’, gracia o habilidad es justo que reciba una remuneración por el servicio prestado.

Cobrar una lectura…
No esta mal, sin embargo no es por el mal karma ni por el intercambio energético, simplemente porque quien lee ha decidido que todos sus estudios tienen un valor en función a la inversión que ha hecho y que seguirá haciendo, porque un tarotista debe formarse constantemente. 
No esta mal tampoco el precio que el tarotista elija siempre que este,  esté estipulado y claro desde el principio, es decir; usted podría cobrar 300 dólares por su lectura y ya verá el consultante si se lo paga o no, si le sirve a usted o no. Lo que esta mal es (algo muy común) ofrecer lecturas gratis y pedir dinero después con alguna excusa como “usted esta trabajado”; “tendrá mal karma si no paga”

No cobrar una lectura…
Tampoco esta mal, pues es una elección personal, el problema está cuando quiere imponerla a otros. Conozco muchas personas que dicen tener dones de Dios (cosa que no discutiré en este artículo) y por eso no cobran. Pero que además intentan obligar a otros a hacer lo mismo a fuerza de cuestionamientos morales, y que pasa con los tarotistas paganos? De donde viene su don, ellos si pueden cobrar?

Cobrar o no cobrar, la cuestión es individual, ya vera cada uno como valora su esfuerzo y trabajo. Lo cierto es que el tarot así como muchos otros servicios que no son realmente necesarios para vivir, como agua o alimentos, es un lujo. Como todo lujo, si quiero dármelo  tengo tres opciones; lo pago, busco uno que se acomode a mi economía o no me doy ese lujo.

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